lunes, 4 de mayo de 2009

La crisis ya llegó



El término crisis es una palabra que al escucharla nos indica que lo peor está por ocurrir o que ya ocurrió. Si hablamos de la crisis mundial que está ocurriendo en los actuales momentos la situación se torna preocupante ya que es una crisis a grandes escalas, y la cual pareciera que salir de ella resultará muy difícil. La crisis mundial financiera que es la que hoy nos ocupa, viene produciéndose desde hace mucho tiempo atrás, pero se ha hecho más notoria desde septiembre de 2008, fecha en la que comienzan a suceder una serie de acontecimientos sin precedentes y que están reorientando el sistema financiero mundial.


La crisis mundial actual tiene varias vertientes, en primer lugar existe una fuerte crisis económica norteamericana de productividad y competitividad con los mercados asiáticos, el segundo aspecto sería la notoria economía especulativa en la cual la relación de la masa monetaria internacional, no guarda proporción con la producción real de bienes, y en tercer lugar la fuerte crisis energética, debido a que los altos niveles de consumo de energía no guardan proporción con los niveles de reserva existentes.


Otro aspecto que ha propiciado la actual crisis es la relacionada con la alimentación, y que como es sabido la tercera parte del planeta tiene graves problemas de alimentación, y esta es una crisis que cada día aumenta más. Con la quiebra del Banco Lehman Brothers, la crisis alcanzó otras dimensiones, ya que también se puso de manifiesto el colapso del sector inmobiliario en Estados Unidos. Este sector fue el que más creció, ello debido a que las instituciones financieras otorgaban grandes cantidades de dinero para la adquisición de viviendas, y trajo como consecuencia que las personas comenzaran a comprar viviendas, originando un aumento de la demanda de estas, esto originó que las viviendas se cotizaran a altos precios que en muchas oportunidades llegó a la especulación.


Las personas se endeudaban para comprar su vivienda, luego esperaban que el precio de las mismas subiera y las vendían, con lo cual obtenían el dinero suficiente para pagar la deuda que tenían con el banco y pedían un nuevo préstamo para adquirir otra vivienda, este fenómeno se conoce como “burbuja inmobiliaria”. Esta situación duró poco tiempo y las tasas de interés comenzaron a subir para tratar de bajar los altos niveles de inflación, la obtención de créditos no era ya tan fácil, y la demanda de las viviendas cayó así como los precios de estas.


Ocurrió entonces que las instituciones financieras no podían cobrar sus créditos hipotecarios y a las que cada vez era más difícil obtener sus propios préstamos, así como a las inmobiliarias y a las empresas constructoras. Como ejemplo de lo difícil de la situación en el segundo trimestre de 2007, Citigroup uno de los mayores bancos de Estados Unidos, había perdido US$ 9,800 millones a causa de títulos comprometidos con las hipotecas, cuyos intereses eran sumamente elevados.


Esta crisis que ahora se afianza, no tiene vuelta atrás, era como se dice una guerra avisada, que a ciencia cierta no se sabe el tiempo que durará, pero que pone de manifiesto lo vulnerable que pueden ser los mercados sino se atienden adecuada y oportunamente sus necesidades.

M.S. Félix J. González A.


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